Las funciones propias del Consell son las siguientes:

Actuar como elemento de conexión entre la sociedad civil y las administraciones públicas

Proponer directrices y objetivos de las políticas de infraestructuras de las diferentes administraciones públicas.

Formular propuestas para la mejora de la contratación de proyectos y obras.

Promover, en los casos que resulta pertinente, las colaboraciones público-privadas que supongan mejoras de eficiencia.

Proponer la fijación de los criterios de análisis y evaluación de los planes, programas y proyectos de infraestructuras y, en su caso, encargar, cuando así lo considere, los estudios pertinentes para dar cumplimiento a estos objetivos.

Evaluar planes, programas y proyectos e identificar las inversiones más productivas, sostenibles y socialmente beneficiosas, incluidas las colaboraciones público-privadas.

Identificar y proponer proyectos provenientes de la iniciativa privada para la consecución del interés general.